
Ahora he descubierto el miedo, la falta de camino. Pretendo invitar a caminar para esperar algo más. Tantos regalos a lo largo del día que solo sé sentirme dichosa, aunque temo que con mi escasa memoria se me olviden... (Se me olvidarán seguro, pero perdona, no es falta de dedicación, sólo mis limitaciones)Dejo que los raíles me lleven a donde está predestinado, y entre parada y parada sueño. Sí, estoy segura, esto no es más que un viaje. Desconozco dónde debo dejarme caer, pero tengo la certitud de que cuando vea el ennegrecido cartel sabré que es ahí. Confiar, ésa es la clave.

