domingo, 29 de abril de 2007

Regarde

Mira a donde quieras, no encontrarás nada que te explique mis palabras. Sueña cuando veas, porque eso ya no es asunto mío. Duerme por los suelos hasta que el frío entre en tus huesos. Cómete la almohada y acaba con esto que no llega a ninguna parte. Los papeles por los suelos. La cabeza en otra parte. Quizá vuelvas a engañarme en la distancia como hacías hace años. Puede que no fuese más que un sueño roto, un desgarro de mi alma o simplemente -como hace años- otra pesadilla. Hablo con las paredes y, mi soldadito de plomo, ellas me escucharon como tú.


Al fondo se pierde la carretera, el sol cae como cada día y, nuevamente sin despedirse -tal y como ha tomado por costumbre- se escapa de mis dedos.




















martes, 24 de abril de 2007

Vuelo


Aunque el mundo decida alejarse de nuestra realidad, siempre queda un hilo que nos une con él. Como cada atardecer, huye lo más lejos que puede para volver a caer de nuevo en tierra al cabo de las horas. Y teme Ícaro como cada mañana que se levanta, pues sabe que elevar el vuelo exige exponerse nuevamente al sol; no sabe cuánto resistirá la cera, ni quién le recogerá más tarde cuando caiga al mar. Ícaro, eleva otro día más el vuelo, y sale a buscar la vida fuera de su isla de nuevo para pisar el asfalto al regresar.

jueves, 19 de abril de 2007

Parada lejos de ti



Emprende el camino con decisión, la mano sangrando tras el puñetazo al irregular muro. La cara, más de lo mismo, empezando a amoratarse en algunos de sus puntos por los golpes propinados por su rabia, su odio contra sí (por suerte, todo se esconde bajo sus plumas). Y no sabe si ha creado todo porque sí, porque las cosas nacen y siempre hay algo que deseamos matar. No quiere revivir más recuerdos, ¿por qué regresan? ¿Quién los ha creado? Y otro más que se pierde en su camino, un poco más allá que el anterior, físicamente algo más cerca. Y llora por dentro. No hace falta asustarse, pero iría a la costa para al menos no tener nada que revivir.

Deja aquello atrás, muy atrás, como si no le importase que se derrumbe para siempre. No más, por favor. Partez loin!!! Partez loin de ma vie!!!!


Vuelvo a la estación sabiendo (como cada vez que voy) que será inevitable apartarte de mi vida del todo.

martes, 17 de abril de 2007

Un poco más allá


Tal vez algún pariente mío haya sido (alguna vez) un experimentado lobo de mar. Sin grandes barcos, fe o tripulación, pero con un gran manejo de los nudos. Solitario, sombrío, misterioso, forjador de sueños y grandes proyectos con el tiempo convertidos en simples ruinas, pero pescador, sin lugar a dudas, de su propia vida y su sustento. Quizá todos los días se aproximase al muelle y mirase con altivez los barcos de sus vecinos del pueblo y, orgulloso, llegase a una pequeña playa recogida para desatar su pequeña barquichuela de madera, construída por él mismo hacía unos años cuando era más joven, o tan sólo heredada de su padre, o encontrada y restaurada por sus propias manos (lo más probable) tan hábiles como habían sido siempre. Y tomaría pues su barca para hacerse a la mar con el fin de pescar algo, a veces un pez y en ocasiones (sin lugar a dudas las más numerosas) una idea brillante o un pensamiento que fuese capaz de plasmar en un papel medio arrugado con su letra pequeña y cerrada. Cartas que nunca enviaría, minuciosos dibujos o simplemente la necesidad de decir algo con la voz más fuerte que le salía del pecho. Y puede que al regresar a casa, después de haberse mantenido durante horas hasta bien caído el día en aquel pequeño mundo que era su barca -que durante un tiempo formó parte de una inmensidad- puede, se retirase a ninguna parte como todas las semanas y, definitivamente enamorado, decidiese estar otro rato más con la brisa de su compañía, que nunca le abandonaba. Y tal vez desde este mar de tierra sobre el que me mezco, llegue, en algún punto a parecerme a ese pariente mío, que tan dentro de mí y tan imaginado, puede que ya sea un pedazo de mi vida.

jueves, 12 de abril de 2007

Vete

Descubro que no puedo ya tenerte


pues eres más de ti que de mí misma


saber que ya tu vida no la tengo


y tu favor jamás lo tuve de mi lado.


Que me hayas arrancado media vida


(sino más), apartándome mis sueños


rompiéndome mi nada,


deshuesando mis miedos...


quisiera poder remediarlo


con mis deformes dedos.


Laten tus años hacia la muerte


cogidos de la mano que te presto


a pesar que decidí no más quererte


desahuciando el resto con lo puesto.





Mátame del todo o enséñame a vivir,


no a medias,


arráncame la vida que no quiero


pues olvido soñar.


Tiembla mi sueño, mi vida, el sentir,


varada, parada,


siento que el camino altero


y tiendo a descarrilar.


Veo el miedo de mis ojos en el agua,


llora la risa,


mata el oído que me engaña,


huye la tierra.


Se va la vida lejos, lejos


que tiene prisa,


y en la deriva mi isla


destruye mi guerra.








la dernière illusion est de croire qu'on les a toutes perdues


(La última ilusión es creer que las hemos perdido todas) (Chapelan)