domingo, 27 de mayo de 2007

Nunc coepi!! (ahora comienzo!!)




Una ráfaga de viento azotó mi casa aquella tarde y al día siguiente la tempestad permanecía. El último golpe -las amistades verdaderas aunque parezca que se marchan para siempre permanecen mucho más cerca de nosotros en esos momentos difíciles- me movió definitivamente a decidir observar objetivamente, a olvidar lo que conocía para iniciar la marcha que había estado fingiendo durante toda mi estancia en este territorio.

Era el momento de dejarse deslumbrar, más en una fiesta tan marcada como era (me imagino que pocos de los que me leen saben a qué fiesta me refiero) y que podía ser la definitiva. Llovió, y en la aparente soledad de un pato despistado, descubría la compañía que yo misma había abandonado desde hacía tiempo. Ruptura definitiva con la simple sucesión de días tan monótona. Gente nueva y sin protección física (dejé el paraguas en casa porque no quería llevar una maleta demasiado grande) me dejé sacudir por dentro. Mientras, en la distancia, velaban por mí.


La mirada azul más penetrante, sencilla y sabia (locamente enamorada) que he visto en toda mi vida, apareció al día siguiente de mi llegada. Primero timidez, luego un mundo nuevo ante mis ojos. Lo previsible ocurrió al fin. El impulso definitivo. No había a quién abrazar, pero mis plumas temblaban de la emoción que guardaba dentro y las distancias se salvaron con una llamada de teléfono. Dicen que la primera conversación con esta grandiosa mujer nunca se olvida y espero que me dé para pensar cuando ya no me pueda hablar. Salgo de las murallas para comenzar el camino.

Último día, despedidas, hastaprontos asegurados y regreso al hogar. El nuevo camino que llevaba dentro me ha hecho ver al entrar en mi guarida que el paso de los años me había hecho acumular demasiado. ¿Cómo desprenderse de todo? Por suerte soy un pato, no una hormiga recolectora, así que no he acumulado demasiado. Recuerdos, cartas, fotos, escritos. Sueños. Compañeros de juegos. Todo eso ha sido lo que posiblemente me ha atado tanto estos últimos años. Ahora es como si nada tuviese que ver conmigo. Soy libre. No tendré que abrir más el cajón de invierno, ni de verano. No más. Las estaciones no determinarán que cambie mi vestimenta. Libre. Contigo. Para siempre, del todo.

Sin duda alguna aplastar mis deseos y proyectos será lo más difícil. Eran grandes -aunque quizá no tanto si he de consumirlos-.Comienza mi verdadero camino. No podré escribirlo entero, pues también llegará el momento de desprenderse de este cacharro con microchips y lucecitas, pero he decidido plasmar mi inicio, para que se vea que uno nunca muere, que siempre queda esperanza...

2 comentarios:

-vane- dijo...

querido patito:
xfin as encontrado tu lugar...y me alegro...releyendo tus palabras...observo esperanza y deseos mxos deseos.
creo q aora xfin poras dormir un poko mas trankila...sin tener q acurrucarte para no sentir frio...y presiento q te vas a alejar...a emigrar...y eso ara q no te vea mxo x aki...
espero q ese lugar tan deseado...de frutos esperados...ojala dentro de algunos años...un patito y un angel verde y gris se tomen una cervecita con limon y recuerden todos los wenos momentos....
un besazo

LC dijo...

veo que vas aun viaje que te hara crecer, en muchos sentidos de tu vida. Apenas he empezado a conocer tus palabras, cuando a llegado tu momento de partir... un momento para ti. Cada paso que des dalo con sincerdidad, ya que como tu me lo do dijiste-"es el ingrediente imprescindible de esta receta. Con ello acaba llegando la paz y los sueños volverán renovados y más luminosos que nunca"-
un abrazo fuerte y caluroso junto a un gran aprteton de manos, que te dan las gracias por tus palabras... ojala y podramos seguir conociendonos, aunq sea a mucha distancia y de tiempo...
Me dejaste la duda de a donde escribirte si queria hablar contigo...talvez esa podria ser nuestra manera de comunicarnos si no partes de ella
de nuevo gracias...